Los hábitos de consumo tampoco escapan al cambio: los momentos del día en que comemos fuera, lo que pedimos, y cuándo lo hacemos evolucionan con nuevas preferencias, estilos de vida y demandas del mercado. En los últimos años —y muy especialmente tras la pandemia— hemos visto cómo el brunch se está consolidando como una ocasión de consumo importante, mientras que el desayuno tradicional sufre un retroceso en ciertos canales, especialmente online y entre ciertos segmentos de consumidores.