En los últimos años, las islas de congelación han pasado de ser un simple equipo de frío comercial a convertirse en uno de los elementos más estratégicos dentro de supermercados, minimarkets y tiendas de alimentación. Su capacidad para exponer producto congelado de forma accesible, mantener temperaturas estables y mejorar la experiencia de compra ha impulsado su presencia masiva en el sector retail.