El pasado fin de semana, el restaurante Fanático —situado en el Paseo de la Castellana de Madrid— vivió un episodio que ha reabierto en España el debate sobre el uso de fuego y pirotecnia en locales gastronómicos. Durante uno de los espectáculos que combinan cena y fiesta, una bengala encendida por un comensal alcanzó parte de la decoración vegetal del local, provocando un conato de incendio que obligó a evacuar a los clientes y que, aunque fue sofocado en segundos por el personal con extintores, generó nerviosismo entre los presentes y una revisión de las prácticas de seguridad del sector.