Cuando el verano llega con todo su esplendor (y con temperaturas dignas del desierto de Almería), hay un protagonista que se gana su lugar en las cocinas, terrazas y barras de todo el país: el fabricador de hielo. Discreto, eficiente y muchas veces infravalorado, este equipo es el mejor aliado contra la sed, el calor… y las bebidas calientes (esa sí que es una traición veraniega).