En el corazón palpitante de cualquier restaurante, bar o catering —la cocina— no solo se cuecen platos deliciosos, también se cocina un problema silencioso pero potencialmente grave: el estrés térmico. Este fenómeno, a menudo ignorado, afecta directamente la salud, el rendimiento y la seguridad de los trabajadores del sector HORECA (hostelería, restauración y catering), especialmente durante los meses más cálidos del año.